Los teléfonos ya no descuelgan.
Las miradas de desprecio.
Verse hermoso en el espejo.
El "Yo creí que te conocía".
Los pezones duros.
Los teléfonos que ya no descuelgan.
El deseo que crece cada día.
4 Noviembre 2006
Las miradas de desprecio.
Verse hermoso en el espejo.
El "Yo creí que te conocía".
Los pezones duros.
Los teléfonos que ya no descuelgan.
El deseo que crece cada día.
Por otro lado, estoy aprendiendo a observarme a mi mismo con curiosidad y con cierto respeto -un respeto no exento de autocrítica-
La idea base serí: "Constantino, la apuesta es esta, tu sé de verdad, vive lo que eres y todo acabará teniendo sentido"
Si lo mira uno bien es una apuesta que en el fondo no es sino... fe, no una fe religiosa, sino en el ser humano, en este caso concreto en mi mismo.
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Antonio Alviárez dijo
Vaya descubrimientos si que la vida es un misterio.
Saludos
9 Noviembre 2006 | 12:24 AM